Diciembre 31, 2007

Año Nuevo, Vida Nueva

Y además de verdad.

País y ciudad – Volví a la Madre Patria y, de momento, parece que para quedarme. Veremos cuánto aguanto esto. Me siento guiri.

Curro recién estrenadito – Aún no tiene mote. No me entero de todo aún, pero tiene toda la pinta de ser un chollo. Me pagan por practicar mis hobbies: navegar por Internet, TENGO que entrar en Second Life y empaparme de libros de diseño que compra la empresa para mi uso y disfrute. Lo paso fatal y me siento explotada. Igualito que el Latifundio, oigan.

Morada – Tengo por fin y a mi edad, como dicen los ingleses, mi propio castillo. Ejem, creo que resultaría más apropiado utilizar la palabra torreón. El torreón ya tiene mote y se lo puso la sister South Park: la pinypon keli. Próximamente en sus pantallas las desventuras de Brixta hasta que consiguió conquistarlo. (Y me quejaba yo de Londres).

Look – Después de no sé cuántos meses, me armé de valor y he pisado una peluquería. Entré pareciéndome a la bruja avería y salí pareciendo un champiñón. Ahora mismo, tras haberme peleado con mi propio pelo frente al espejo con la visibilidad que te da tener legañas del tamaño de un elefante, parezco un espantapájaros. Pocas veces en mi vida he estado más atracativa.

A la mierda el 2007. Uno de los peores años de mi vida.

¡A por el 2008!

Feliz Año a todos

finano.jpg

Diciembre 20, 2007

Brixta, ¿de qué vas?

(Sí, blogcompis ¡UN POST! ¿A que no os lo creéis? Yo tampoco).

Mi vida laboral ha seguido una trayectoria fija en una única dirección con un objetivo claro y definido.

Siempre he tenido clarísimo mi futuro. De pequeña cambiaba de profesión futura soñada como el que cambia de camisa. Que si un día arqueóloga, que si otro día astrónoma (porque las estrellitas molaban mucho ahí a lo lejos), astróloga (empecé a confundir términos bien pronto), DJ (esto era lo mío teniendo en cuenta que tengo una oreja por oído y una zapatilla por oreja), camarera (eso es ambición y lo demás tonterías) y un largo etcétera.

Fui camarera, la peor del mundo. Este trabajo me sirvió para constatar algo que ya tenía muy claro de siempre pero por si las flies: soy la persona más torpe del mundo. Los clientes habituales llegaron a perdonarme que a la hora del café sus cortados, solos, con leche y carajillos llegaran servidos en el plato porque, para compensar, a la hora del vermut, servía copas bien generosas. Eso le encantaba a mi jefe, pero preferí tener de mi parte a la masa que al capataz. Cuestión numérica.

Fui recepcionista en un hotel, la más borde del mundo. Trabajar en lo que yo llamo el paredón, me sirvió para probarme a mí misma que sigo siendo una misántropa declarada. Aprendí a mentir sin pestañear mirando a los ojos e insultar como una ventrílocua, pero sobre todo a odiar a la Humanidad.

Fui contable, la más despistada del mundo. Siempre he sido una negada para los números y además disléxica. Ambas son virtudes ideales para dominar el debe y el haber, cuadrar, y en resumidas cuentas tratar con dineros ajenos.

Una vez creí haber encontrado mi vocación. Un chollo de trabajo en el que ganabas un pastón, trabajabas media hora seguida de una hora libre, 3 días a la semana, 2 meses y medio de vacaciones al año. Era perfecto. Quería ser controladora aérea. Decidí irme a Londres por 6 meses a mejorar el inglés antes de presentarme a la oposición. Los 6 meses se convirtieron en 8 años de ná. Me presenté a la oposición y una de las sesudas pruebas consistía en jugar a los marcianitos. No me la pude tomar en serio. Las pantallas se parecían demasiado a los cutrejuegos de Atari. Me confundí tanto, tanto, tanto que se me olvidó que aquellos puntitos en la pantalla no había que aniquilarlos. No eran aliens, no. Aquellos puntitos había que salvarlos: eran simulacros de aviones repletitos de pasajeros que podrían haber sido tú, tu familia, tus amigos o incluso yo misma. Por el bien de la humanidad, no aprobé. Habría reducido la población mundial a la mitad en cuestión de 6 meses.

Cuando terminé COU no tenía ni pajolera idea de qué estudiar para seguir alargando la vida estudiantil y vivir como dios. Pensé en Derecho. Mamá Brixta, acojonaíta que debía estar pensando que su hija iba a ser otra eterna estudiante, cual tuno tunero versión femenina hasta que memorizara esos tochazos, me convenció para que estudiara algo más “creativo, ya que yo lo era” (¿Para qué quiero yo una abuela, teniendo a Mamá Brixta?).

Estudié (es un decir) una carrera preciosa, filantrópica, altruista, de gran interés para la sociedad en general y el individuo en particular. Una carrera que enseña a lavar el cerebro al prójimo y a crear necesidades que no existen. Una carrera que incita al despilfarro, la codicia y la ambición material de tener un coche más grande que el del vecino. Una profesión creativa, un arte comunicativo, información al consumidor. ¿Lo habéis adivinado ya?

En segundo de carrera decidí que NUNCA, JAMÁS en la vida trabajaría de ello. Iba contra mis principios, me daba asco, me daban ganas de vomitar. Así me mataran, trabajaría yo de eso, amoshombre. Tenía clarísimo que mi ocupación jamás coincidiría con mi profesión.

En fin.

Soy una bocazas.

Y una vendida.

Y una impresentable.

Y………….

Aviso: A cualquiera que se le ocurra rellenar los puntos suspensivos con palabras amorosas le llegará una colleja cibernética de las mías. He dicho.

 

PD: Visto lo visto, desde aquí digo públicamente que me voy a casar mañana y tendré 20 hijos. (Por favor, que funcione, por favor).

Diciembre 2, 2007

Sigo viva y coleando

Que sí, que me he pasado tres galaxias. Pero ya parece que estoy blog-encaminada. Le estoy cogiendo el gustillo a contar chorradas por escrito otra vez (no tengo el estómago de llamar a lo anterior, escribir). Que el Toshi se haya puesto rebelde, tampoco ha ayudado.

Mi vida ha dado un giro de 720 º y me he estado recuperando del mareíllo.
Tengo posts en el tintero y uno casi preparado para mañana.

Eso es todo, amigos.

Por hoy.

(Sé que es una mierda de post, pero tanta presión no es buena para los artistas, leñe ;) ).

Octubre 21, 2007

The I.T. Crowd

Acabo de despertar a la princesita aka La Enana por culpa de esta serie. Me estoy riendo a carcajada limpia.

Aquí encontraréis más youtubes, y si queréis ver más capítulos lo podéis bajar de aquí.

Octubre 17, 2007

Abismos Generacionales

 

Definitivamente tengo mucho que aprender de mi hermana pequeña.

 

La Enana consiguió que Mamá Brixta echara a Sister South-Park y a La Barbie de casa, bien reticentes a irse por otro lado, para quedarse ella de hija única. Brixta salió por patas lo antes que pudo, porque estaba harta de hacer de segunda mamá.

 

 

Mamá Brixta le montó un despacho y un dormitorio en casa. A Brixta la desterraron al sótano, y su cuarto fue usurpado por La Enana para que dejara de sufrir compartiendo cuarto con La Barbie, y no llegara la sangre al río con los vecinos protestando por el ruido de las declaraciones de amor fraternal que se dedicaban la una a la otra.

 

 

Si La Enana tiene que estudiar que NO SE MUEVA UNA MOSCA en toda la casa, se adaptan los horarios de comida según convengan a los suyos de estudio y caminamos por la casa en calcetines para no hacer ruido al pisar. Cuando Brixta estudiaba se tenía que poner tapones de silicona y los auriculares encima para amortiguar los sonidos, ejem, estruendos de broncas, música a tope, teléfono, perro ladrando… (Poned cualquier cosa especialmente ruidosa, tras los puntos suspensivos, que se os ocurra).

 

 

Mamá Brixta tiene (eso se cree ella) un coche. Para usarlo tiene que pedirle permiso con antelación a La Enana, quien comprueba en su ajetreada agenda si tiene un hueco para que Mamá Brixta añada al privilegio de, pagar el seguro y la letra, el de su disfrute de cuando en cuando. Sin aspavientos ¿eh?, que no se nos emocione. Brixta…… bueno, Brixta no tiene carné, pero tiene que quejarse igualmente, sino sería señal de haber sido abducida.

 

 

La Enana ni plancha ni limpia “porque la pobre no sabe”. Brixta os puede dar todos los trucos de abuela para quitar hasta las manchas de alquitrán, y plancharos el frac como una profesional.

 

 

Mamá Brixta es anti-tabaco. Y ella como una niña buena que es, no fuma. Sólo hace incursiones a la calle de vez en cuando, apesta a “Nenuco” cuando vuelve, y los días que no se puede escaquear después de comer está que muerde. Perdón, no quería dar a entender que estuviera con el mono, sino que “estás cansada, hija. Anda ve a dormir la siesta que ya recogemos la cocina Brixta y yo”. Brixta… bueno, dejémoslo. Es largo y puede dar para otro post.

 

 

Mamá brixta es anti-alcohol y piensa que La Enana es abstemia; jamás la verás bebiendo alcohol, ni tan siquiera en las reuniones chupifamiliares. La Enana sale en la portada de EPS en un reportaje dedicado al botellón bebiendo, ejem, un mini de agua mineral con gas bien aliñadito, se entera de la fecha exacta de publicación del reportaje-chivato, llega a las 5:45 am que es cuando hacían el reparto de periódicos, arranca la foto de la discordia, y la revista parece intacta. Aquí no ha pasado ná.

 

 

 

 

 

Brixta decide hacerse la adulta a la edad de 13 años e irse a Oh! Madrid, monta una coartada increíble gracias a la que es imposible que la pillen, sale corriendo para llegar a su casa a las 9:30 pm, y se encuentra a su madre en la puerta de la discoteca esperándola con cara de pitt bull y muy, muy, muy, ejem, digamóslo suave ¿cabreada?. Para más inri Brixta tuvo que aguantar las coñas de sus amigas durante una semana.

 

¿Será que el linaje chupifamiliar mejora generación tras generación? ¿Por qué tuve que tener yo tanta prisa en salir y ser la primera, coño?

Octubre 9, 2007

De Cuando los Mitos se Caen

snailhouse.jpg 

Sigo desgranando las obsesiones de El Caracol , que como veis son muchas y cundiditas. Aún no os he hablado de la principal: la música. No exagero nada si digo que tiene más de 4,000 cedeses, y la colección crece día a día, a un ritmo de 10 cedeses aprox. a la semana. No le vale bajárselo de la mula (no sabía ni lo que era hasta que se lo dije yo). Él quiere su original con la correspondiente cubierta. 

El Caracol se ha gastado en un equipo de música lo que yo ganaba en cuatro meses juntos. Sueña con el día en que pueda tener su propia casa y cambiar la instalación eléctrica, ya que los cables son fundamentales para poder escuchar el aparatito ese tan barato a pleno rendimiento, y se imagina viviendo en el campo, aunque se pudra del aburrimiento, sólo para poder poner la música a toda pastilla. 

El Caracol se pasa las horas muertas haciendo mp3, cedeses para amigos, y actualizando una hoja Excel donde los tiene todos clasificados. 

El Caracol no sólo tiene de todo tipo de música inimaginable, incluyendo unos insufribles villancicos Heavy Metal, sino que sabe de cualquier grupo o cantante su vida, evolución musical, donde vivió/vive, la talla de calzoncillos/bragas/zapatos que usa y hasta cuántas de rayas de coca se mete a la semana. Da igual la década y/o estilo musical. 

El Caracol me ha abierto los oídos a música de la que jamás había oído ni hablar empezando por música del desierto, pasando por la banda de su pueblo y acabando en el Reggae-Metal. 

Gracias a El Caracol sé diferenciar entre Rap londinense y Rap de Birmingham, Dark Dub y White Dub, Drum & Base según la zona de Londres en la que se haya producido, etc. (De los nombres ni me habléis, pero eso tiene que ver con mis defectos de fábrica y dificultad de retención de datos). 

El Caracol consiguió que me vuelva medio gafapasta y me guste el Jazz, que ya tiene mérito porque para mí era música de ascensor o lobby de hotel de lujo. 

El Caracol me ha llevado a mil conciertos en Londres, y conozco todas las salas en esa ciudad que no son pocas. He visto actuar a dinosaurios Punk legendarios como The Damned, en cuyo concierto me sentí una niñata, y para colmo, de las pijas, porque no se me ocurrió disfrazarme de punk pasada de vueltas y generaciones. 

Gracias a El Caracol sé que Ryan Adams no tiene nada que ver con Brian (Adams), y que es un desequilibrado mental que según le pille el día bien se emborracha en el escenario e invita a rondas a todo el público, o bien les escupe y deja el concierto a medias porque “alguien de la primera fila le ha mirado mal”, como tuvimos la grandísima suerte de comprobar nosotros. 

El Caracol es el oráculo musical de cuantos conoce, incluyendo a mi familia y amigos, la suya, nuestros vecinos, etc. El Caracol tiene un amigo que es crítico musical en un periódico con el que debería compartir la nómina porque es una de sus principales fuentes de información para parte de sus artículos. 

Siempre me he sentido muy orgullosa de su buen gusto musical y oído, y estaba contentísima de que cada X tiempo me “llenara” el iPod con música, a fin de instruirme y descubrir nuevas cosas. 

Pero entonces, señores, el desafortunado día llegó. El mito se cae, y ya no le puedes ver con los mismos ojos. Te hace dudar de si no habrás estado idealizándole todos estos años. Mi gurú musical particular se cayó del pedestal, perdió su cetro y mi respeto. 

Si piensan que mis palabras son duras, imaginen que escuchan su iPod compilado por su gurú musical, y les salta ESTO. 

Y ahora, si tienen narices, van y me dicen que no es para tanto.

Octubre 7, 2007

The Road to Guantánamo

Por fin, esta tarde, he visto el documental “El camino a Guantánamo”, como road.jpgseguro que

algunos de vosotros con esto de que lo regalaban con el famoso nuevo periódico. Como podéis ver lo mío es la rabiosa actualidad.

Me he acordado de un artículo relacionado con el tema leído en el libro “Is it just me or is everything shit?” de Steve Lowe y Alan Mcarthur. (Carmen, ¡estoy plagiando! Ya tienes deberes; ponte a buscar links). ¿Pensaba que os habíais librado de ellos? Pues no. 

Sé que el tema no tiene gracia ninguna. Es un artículo sarcástico que denuncia ridiculizando todo lo que pasó (aclaraciones por delante por si acaso).  

Las bases de los interrogadores del terror 

La misma palabra “terror” es suficiente para infundir terror en el corazón de la mayoría de la gente. Personalmente, estoy muy en contra del terror. Lo odio. Hasta me puedes describir como una persona “anti-terror”. 

Pero, sin ánimo de parecer innecesariamente controvertido, me gustaría que los gobiernos de Gran Bretaña y USA se limitaran a hacer el “anti-terror” de una manera que no echara por la borda los derechos humanos. O disminuyeran lo que constituye la tortura según los estándares mundiales. O ignoraran probables pruebas (como las preocupaciones de Martin Gilbertson declaradas a la policía sobre los bombardeadores del 7/7 estaban preparando algo). O perder mochilas que contenían detalles sospechosos en las calles del sur de Londres (¿Qué estaban haciendo? ¿Jugando al fútbol con ella de camino a casa?). O hacer preguntas estúpidas que harían a una persona estúpida preguntar: “¿Qué coño os pensáis que estáis haciendo?”.

Encerrado en Guantánamo, a uno de los tres de Tipton, Shafiq Rasul, le preguntaron incesantemente: “¿Si quisiera conseguir misiles en Tipton, ¿adónde iría?” Antes de ser enchironado durante tres años sin mediar juicio alguno, Shafiq había trabajado en Currys (equivalente de Mediamarkt), así que seguramente vieron allí la conexión. Es  Currys, los grandes almacenes de electrónica: “Siempre reduciendo precios….(Eslogan de Currys) en misiles” (por supuesto, estamos bromeando – hasta ahora no hemos visto que Currys haya vendido nunca misiles). 

También en Guantánamo, Moazzem Begg fue interrogado por el francotirador John Mohammed (condenado por disparar a 11 personas en Washington en el 2002), porque se llamaba Mohammed, que es musulmán.

También le enseñaron fotos del Papa tomadas del disco duro de su ordenador e interrogado sobre sus aparentes planes de asesinato. Begg al principio estaba confuso sobre esas fotos, hasta que se acordó de que todos los ordenadores registran en los archivos temporales de Internet todas las imágenes de cualquier página web visitada. Así que una visita a las noticias de la BBC, digamos, podría resultar en que tu ordenador archive todas las fotos de la página visitada a la que ni habías prestado atención entonces. Los interrogadores también le enseñaron una foto de una araña camello y le pidieron una explicación, aunque de ésta no le acusaron de querer matarla. El comandante católico le dijo: “Si algo le pasa al Papa, juro que te romperé cada dedo de tus manos”. En otras ocasiones, Begg fue interrogado para identificar a alguien a través de una foto de una nuca, un brazo, una pierna, y le preguntaban: “¿Reconoces esto?” A lo que él probablemente de manera razonable respondiera: “Hmmmm, difícil pregunta esta….Montgomery, el golfista…” hasta que se dio cuenta de que al fin y al cabo no estaba en un concurso. 

Antes de ser liberado, uno de los hermanos de Forest Gate  -arrestado en junio del 2006 en una redada policial masiva después de un chivatazo sobre una “chaqueta química” que nunca apareció – Mohammed Abdul Kahar fue interrogado continuamente sobre su pertenencia a una serie de organizaciones terroristas, culminando en la pregunta: “¿Eres miembro del Ku Klux Klan?” A lo que respondió: “¡Maldita sea! Me habéis pillado. Soy de la supremacía blanca. Pensé que tenía la coartada perfecta, al no ser blanco y todo eso”.

Probablemente fue un poco rudo por parte de los oficiales preguntarle de esa manera a Mohammed Abdul Kahar, cuando le podrían haber acribillado a tiros directamente. 

Mientras escribo esto, ninguna de estas personas ha sido acusada de ningún crimen relacionado con el terror. Pero aunque lo hubieran hecho, no justifica que la réplica al extremismo pueda ser hacer preguntas realmente estúpidas.  

Incidentalmente, según la versión de Begg de su encarcelamiento, los oficiales británicos del MI5 reaccionaron a la brutalidad de sus aliados americanos a lo Robin Hood. “Yo digo, ¿Estás seguro de que esto es absolutamente necesario?” Que es cuanto menos una pregunta pertinente.   

“Is it just me or is everything shit?” de Steve Lowe y Alan Mcarthur

Traducción macarrónica by Brixta

Septiembre 26, 2007

Yo tuve un hijo…… bueno, dos

Para contaros esta historia hay remontarse al Pleistoceno ya que Brixta contaba con la tierna edad de 17 años. Imaginaos a los dinosaurios en forma de coches campando a sus anchas en la highway; imaginaos trogloditas machos en forma de pringaos engominaos con los pantalones enseñando el culo blanco forofos del RAP, a troglotitas féminas con el pelo cardado, y a ambos sexos hablando con una patata en la boca…. No quiero abusar y pedir tanto. Ya sólo con que os imaginéis a Brixta con 17 primaveras es echarle suficiente imaginación.

Brixta, con esa edad, se fue un año de intercambio a la Deep América con todo lo que eso conlleva. No sé en qué estaría pensando exactamente Mamá Brixta cuando tomó su decisión pero, me da a mí en la nariz que en putearla vilmente porque la mandó a un High School (Instituto) ni menos ni más, ni más ni menos que…. ¡tachán!………… luterano.

Nuestros recreos de la mañana consistían en una chappel, es decir,capilla, si por capilla entiendes que sacaran todos los bancos del gimnasio donde nos reunían a todos en tropel a escuchar sandeces en formato RR.PP. empresariales: “Dios es un activo en el que hay que invertir”, “Sabemos que LE necesitas, trabaja con nostros”, “No esperes nada a cambio, Jesucristo te dará una parcelita con vistas al mar en su momento. Aún no toca, hay que invertir”, etc, etc….. Éramos 5 españolitos en todo el instituto y dedicábamos las “capillas” a comer pipas, bollos varios y a hacernos coletas y trenzas (casi nos echan por eso, porque es lo más indecente que puedes hacer en público…. y por otras cosas como, por ejemplo, llevar camisetas ajustadas. Éramos putones verbeneros, las españolitas).

Teníamos muchas asignaturas ridículas como álgebra (con 17 años que te enseñen a hacer raíces cuadradas es un poco fuerte), Historia de América (es decir, quién fue el pringao que puso la primera bandera de barras y estrellas en tal monte, que no montaña), geografía (aprendí que la capital de Reino Unido es Manchester, y va en serio), etc…. Había una asignatura obligatoria que me dio mucho repelús cuando la ví en la matrícula y con un nombre de lo más sugerente: Biblia; clases de Biblia. Sí, habéis leído bien. Era mi clase favorita. Sí habéis leído bien, otra vez. Teníamos un profesor muy bueno y joven (eso lo veo ahora; entonces me pareció un diplodocus humanoide). Todas sus clases eran prácticas y además aceptaba otros credos. Le expliqué la Brixtología (post pendiente BTW) y no sólo la comprendió sino que se le iluminaron los ojos, que no la mente. ¿He dicho ya que sus clases eran prácticas? ¿muy prácticas?. Pues para demostrarlo os diré que en sus clases tuve un hijo. Bueno dos, pero porque me obligaron, que no violaron.

Decidió que debíamos todos tener hijo para saber lo que se sentía y cómo encargarnos de él. Creo que tenía algo que ver con que su mujer estaba a punto de traer un churrumbel suyo al mundo y era una manera de desfogarse… (Ese tipo de conclusiones se las dejo a los psicólogos de palo declarados ;) ).

La clases eran prácticas (¿lo había dicho ya?) pero no me seáis tan mal pensados. Al fin y al cabo estábamos en la Deep America y no nos iban a dejar follar unos con otros en mitad de clase. Aunque no hubiera estado mal, porque sólo con mirar de soslayo te dabas cuenta de la cantidad de gente con hormonas descontroladas que lo necesitaba, es decir todos nosotros. Así que, como no podía ser menos en un colegio luterano (insisto, además americano), me casaron. Así por todo el morro y en plan islamista, sin poder elegir. Hicieron papelitos: Machos/ Hembras y nos emparejaron. Y se preguntarán ustedes “¿eran pares en la clase?” Pues no, no éramos pares. Las que se quedaron sueltas eran “viudas”. No podían ser madres solteras, o lesbianas, no. El profesor era enrollado, pero no gilipollas, y no buscaba el linchamiento en el pueblo ése de mala muerte, con una calle de downtown (centro) al que se atrevían a llamar ciudad.

Tuve suerte y me tocó de marido otro estudiante de intercambio que me llegaba por el ombligo y con el que me llevaba de PM: Haji, de Osaka. Lo que nos pudimos reír. Teníamos 25 dólares a la semana de presupuesto, es decir, una millonada. Decidimos emplear 20 dólares en algo vital en nuestra relación: cervezas, ya que no en vano estábamos todos los fines de semana de fiesta en fiesta (en casas, obviamente) y el resto a pañales, y que no se nos quejara el niño que aquí nadie le había invitado a venir e invadir nuestra intimidad, amoshombre. No me digan que no era práctico.

Tras dejarnos las neuronas en el presupuesto nos dieron al hijo. Tenía esta pinta. Es más era clavaíto a éste, por no decir gemelo:

egg.png

 

 

¿A que es guapo? Salió a Brixta. Nos curramos el nombre: Cara-huevo.

 

Y entonces, como habrán adivinado todos ustedes, nuestro hijo murió. Como sé que son listos, se habrán imaginado que no murió de inanición o alcoholizado. Murió despachurrado y el accidente ocurrió en el aparcamiento del instituto, como no, haciendo el gilipollas.

 Ese día llegué a casa de la familia americana que me acogía muy compungida porque me iban a catear, y que te cateen en la Deep America es ser declarada oficialmente deficiente. La señora de la casa se apiadó de mí y llamó a los servicios sociales a mis espaldas.

A la mañana siguiente sonó el despertador a las 6 de la mañana (cosa que debería ser ilegal). Me tiré de la cama, con los ojos como un búho, la cara hinchada y una mala hostia increíble, y me arrastré como pude a la puerta para llegar a la ducha. Abrí la puerta, y ¡¡¡¡CHOFFFFF!!!!! Intento enfocar la vista cerrando un ojo para mirar mi pie derecho donde había notado algo raro. Un mejunje amarillento y una mini-cesta cubrían mi pie. Entonces, caigo: a los imbéciles de servicios sociales no se les había ocurrido otra cosa que endiñarme a otro niño-huevo caducao de los suyos, al que no sabrían donde colocar.

Así que, sí. Confieso: Tuve dos hijos…………… y a los dos, los maté.


Septiembre 12, 2007

Hilton Guau ***** Superior

En la Chupifamily somos, por si no se había notado, unos pringaos. Su religión les prohíbe en agosto, fiestas de guardar, puentes y perro-piscina.jpgacueductos varios que se muevan de Madrizzzz. Suma a todo esto que nos gustan más los chuchos que las personas en general. 

Aquellas personas sin prejuicios religiosos que se piran de vacaciones con la masa, saben cómo liarnos y nos endiñan al perro.  

El piso Chupifamiliar se ha convertido este verano en un nuevo negocio-ONG durante unos días. Un Hilton. Uno perruno. Uno de mega-lujo. Este verano nos ha tocado por unos días tener dos inquilinos: La Perra Soprano y a El Pelos (Mamá Brixta dixit).  

La única condición de Mamá Brixta a sus clientes (qué bien suena esto, menos mal que no lo lee) es que estén limpios y aseados. Brixta fue a recoger a El Pelos a su casa, que le hizo unas piruetas cuando la vio que ya quisieran en el Circo del Sol, oigan. Claro, que no le duraron mucho. En cuanto Brixta enchufó la manguera la miraba con cara de mala-pécora-entras-en-mi-casa-a-maltratarme-de-esta-manera-zorra. Gracias a Brixta, El Pelos hizo su entrada triunfal en el Hilton Guau, regentado por la Chupifamily, como un faraón.  

Como en el fondo (más bien la sima), la Chupifamily es romántica, tenían la esperanza de que el cupido canino hiciera su aparición en el momento del encuentro entre la Perra Soprano, ayudada de su belleza, y El Pelos, ayudado del eau de mistol y su encanto. Algo así como “La Dama y El Vagabundo”. Pues fue igualito. Si la Disney se hubiera inspirado en estos dos, nuestra generación nunca habría oído hablar de Mickey Mouse. Juntos se comportaban como hooligans del equipo contrario. No había nada que hacer y fue comprobado empíricamente en el parque: El Pelos es gay, y la Perra Soprano asexual perdía. 

Y ahora unos minutos de publicidad. No se vayan, volvemos enseguida……. 

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Si no tiene donde dejar al perro durante las vacaciones, decídase por la mejor opción: HILTON GUAU ***** Superior. Les ofrecemos en un marco incomparable a varios esclavos disponibles las 24 horas para los siguientes servicios: 

Gimnasio: tres paseos diarios de una hora, como mínimo cada uno. Aunque sean las tres de la tarde en pleno agosto. (De hecho, Brixta ha menguado por efecto del derretimiento).

Entretenimiento: paseos con show incluido para lo que Brixta se ofreció voluntaria –me caí rodando por la cuesta del parque para aterrizar encima de una pareja un tanto acaramelada, por usar eufemismos de vez en cuando, y demostraros que sé qué significa esa palabra-

Restaurante: privado. -Los hooligans de equipo contrario no pueden comer en la misma habitación detodalavidadedios, Para darme cuenta de eso he tenido que vivir en Inglaterra ocho años. Una es lenta de reflejos-

Servicio de habitaciones: Galletitas con forma de chuleta cada media hora  -como soborno para que de vez en cuando nos dejaran en paz, como el que anestesia a un cliente humano a fuerza de copas cargaítas para que se esté quietecito (basado en hechos reales)-

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Continuamos con la programación habitual 

Como en cualquier hotel que se precie al personal le encanta cotillear sobre los clientes, el personal del Hilton Guau se ha tomado la libertad de psicoanalizar a los suyos. Dicen que los perros proyectan la personalidad de sus dueños, e incluso que muchos se parecen a ellos físicamente.

La perra soprano, la hija mimada de la Barbie -de verdad que lo parece- es guapísima, delicadita, más pija que la Hilton (tiene maleta propia y era más abultada que la de la propia Barbie que iba camino de Jamaica por dos semanas), y le encanta llamar la atención. Pero, sobre todas las cosas, es una kinki-busca-camorra y la primera en salir corriendo una vez que ha montado ella misma el pollo en el parque, no sea que ella pille algo. Es decir, como mi hermana la Barbie. 

A El Pelos no se le pudo hacer un estudio psicológico exhaustivo ya que a la dueña la he visto media hora. Pero es un perro muy nervioso, muy cariñoso –a veces demasiado- y da gusto sacarlo a la calle, ya que va a su bola pero a la vez pendiente de ti. Es un perro hippie y buenrollista, hasta que le tocan la moral. Es dominante y le encanta marcar el territorio. Que se lo cuenten al personal de limpieza del hotel, con la fregona todo el puto día. 

De ahí pasamos a psicoanalizar al Hermano Peludo que era muy independiente, un pasota, pero sobre todo un chulo. Se colaba en la iglesia de la esquina y dejaba la firma banco por banco –os juro que no estaba entrenado-. Es decir, como Mamá Brixta menos en lo último, pero no por falta de ganas sino falta de medios aka apéndice y vejiga diseñada a tal efecto.

Septiembre 6, 2007

Brixta es una impresentable o Un año de blog versión reloaded

¿Dije que si había suerte lo publicaría “mañana”? Hoy es mañana, señores. No hay que tomarse las cosas al pie de la letra, y menos en este chorra-blog. No quiero ser pesadita y repetirme como la morcilla. En su día conté aquí cómo empecé a ser una bloguera anónima virtual. He dejado de ser anónima para muchos de vosotros que ya me ponéis cara y cuerpo (Os dejo que digáis la verdad a los que no han tenido el placer: soy clavadita a la Jolie, pero más guapa), otros sólo me ponéis nombre y apellidos, otros os sabéis mi vida en prosa barriobajera (la mía), y otros conocéis al personaje: a Brixta. Brixta tiene mucho de mí. Yo tengo mucho de Brixta. De hecho atiendo por los dos nombres. Pero hay más, no siempre soy chorra y mi fama de borde llega hasta Sudáfrica (esto es literal). 

Primero fue eBay, después los blogs ajenos, más tarde abrí el mío, seguido del enganche momentáneo a Second Life, para retonar a los blogs. Creo que va a ser seguido de facebook, aunque no sé muy bien de qué va la cosa aún. B y Ayma me han liado. ¡Malas pécoras! ;)  

Esta semana he tenido que aceptar, por narices, aquello que ya barruntaba hace mucho tiempo y me negaba mí misma. Confieso: soy adicta a Internet. La constatación era ineludible: estás en el aeropuerto en un país de cuya divisa sólo te quedan unas monedillas. Estás deshidratada. Te mareas de la sed que tienes. Tu lengua es una lija. Ves visiones. Avistas un oasis aka máquina-expendedora-de-botellines-de-agua. Con paso vacilante te encaminas a la salvación, casi arrastrándote. Te distraes de tu objetivo porque oyes cantos de sirena aka ordenadores-con-acceso-a-Internet-que-funcionan-con-monedas. Dilema: ¿Agua o Internet? ¿Adivináis quién ganó? 

Como no todo es deshidratación en esta vida virtual, mi adicción a Internet no sólo me ha permitido conoceros a todos vosotros (voy tachando nombres en la lista para conoceros físicamente a todos. Ya vais quedando menos. El next caerá en cuanto me diga cuándo puede quedar), sino también ser un poco menos torpe con el ordenador, puede que me pague las lentejas hasta que la situación laboral se aclare un poco, y me estoy empollando un librito de la RAE,  para ahorrar desmayos mil a quien yo me sé.  

Aún alucino cuando, de vez en cuando, me paso a ver las estadísticas del chorra-blog y veo que el top post es el primero que escribí: aquella mega-chorrada del Spanglish. ¿De verdad la gente se piensa que es una lengua en sí misma? ¿Hay una RAE del Spanglish?

También llegó el post de la discordia: “A preguntas estúpidas, respuestas estúpidas”. Ese tsunami, conocido como Menéame, del que desconocía su existencia, por no mencionar su función atrajo a mucha gente. Una tarde en la que me aburría mucho, pero mucho, descubrí no sólo que mucha gente lo copipegó tal cual (unos haciendo mención de la fuente y otros no. No tengo derecho a cabrearme porque no era todo mío), sino que lo habían mencionado en un programa de la SER, llamado “SER aventureros”. ¡Hasta una de mis hermanas me envió el link por email de mi propio blog que llevaba a ese post! Entonces me entraron sudores fríos. Toda la Chupifamily desconoce la existencia de mi blog, y no creo que se alegren de que airee sus miserias, peleas, obsesiones, manías, malos modos y demás por Internet. Tengo que cambiar el banner cuanto antes, ya que la foto es un batik que tengo colgado en mi cuarto. Ya me he puesto a ello. “Ponerme a ello” ha consisitido en liar a un coleguita artista que conocí a través de SL, quien me va a hacer un banner personalizado para el blog. Para que luego digan que sólo se conocen a pervertidos por Internet. También se conocen a ilustradores. Y a australianos profesores de inglés en Japón. Y a neurólogos a los que les va el BSDM. Y a niños politoxicómanos que quieren que seas su mamá. Y a dragones que hablan. Y a músicos islandeses.

Como considero el chorra–blog como algo de todos nosotros, ya que vuestros comentarios mejoran y, en la mayoría de las ocasiones, arreglan el post publicado en el momento, creo que tenéis todo el derecho a proponer ideas para el banner. Rubénanimator es muy bueno, pero no sabe leer mentes. Necesita ideas para hacerlo. ¿Alguna sugerencia? 

Sobre la experiencia Menéame, el grandísimo Mauro Entrialgo lo explica que ni pintado. Y nunca mejor dicho. Aunque ¿Quién sabe? Puede que alguien siga entrando, nos espíe a través de la cerradura y escuche a través de la puerta. Quien quiera dar la cara y sentarse en el sofá, será bienvenido. Todos, menos el troll travesti que pulula por aquí, que no tiene derecho a réplica, ya que como “nunca se pasa por aquí ya que las chorradas no le interesan”….. Sólo le interesan a su alter ego Cármen, que no sólo lee los posts sino que no se pierde un comentario. Con lo bien que nos lo pasamos a tu costa.

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